jueves, 22 de noviembre de 2007

DESDE SANTURTZI CON AMOR...



Tres virtudes del juvenil:
amor, defensa, pasión
de manera febril
y un tanto varonil
por su amigo Grifón.

Mirada apasionada, añil,
de embelesado mandril,
todo honor y corazón
sin ápice de Razón
cien veces cien mil.

¿A dónde vas albañil?
Menos luces que un candil
golpeando sin perdón
a toda nuestra nación
mis disculpas, juvenil.

(Desde el cariño y el respeto y sin ánimo de ofender).

1 comentario:

Socrates dijo...

El protagonista de esta historia es absolutamente ficticio. Cualquier parecido con personajes reales es pura coincidencia o azar (o genética, a saber).

Archivo del blog