
Tres virtudes del juvenil:
amor, defensa, pasión
de manera febril
y un tanto varonil
por su amigo Grifón.
Mirada apasionada, añil,
de embelesado mandril,
todo honor y corazón
sin ápice de Razón
cien veces cien mil.
¿A dónde vas albañil?
Menos luces que un candil
golpeando sin perdón
a toda nuestra nación
mis disculpas, juvenil.
(Desde el cariño y el respeto y sin ánimo de ofender).
amor, defensa, pasión
de manera febril
y un tanto varonil
por su amigo Grifón.
Mirada apasionada, añil,
de embelesado mandril,
todo honor y corazón
sin ápice de Razón
cien veces cien mil.
¿A dónde vas albañil?
Menos luces que un candil
golpeando sin perdón
a toda nuestra nación
mis disculpas, juvenil.
(Desde el cariño y el respeto y sin ánimo de ofender).


1 comentario:
El protagonista de esta historia es absolutamente ficticio. Cualquier parecido con personajes reales es pura coincidencia o azar (o genética, a saber).
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